Reinaldo Plaz (Author's Website)
Nuevas organizaciones, nuevos comportamientos…. La verdadera crisis es de innovación.
Las crisis financieras encierran detrás de ellas problemas estructurales que se consideran poco a la hora de hacer los diagnósticos y construir las posibles soluciones.
Es cierto que a veces nos enfrentamos a situaciones de crisis en las que desajustes macroeconómicos impactan el comportamiento de los países y sus empresas y que corrigiendo estos desajustes podemos relanzar un nuevo ciclo de expansión. Otras, sin embargo, aunque se manifiestan a través de estos mismos desajustes encierran una problemática más compleja y que por mucho que tomemos decisiones en el ámbito macroeconómico, la crisis persiste y tiende a perpetuarse.
Ciclos largos y ciclos cortos, así las definieron economistas como Adam Smith (http://bit.ly/bXezg) y Josep A. Schumpeter (http://bit.ly/cwgIoP). Las crisis vinculadas a ciclos largos están relacionadas con modelos y paradigmas organizativos y tecnológicos y a desajustes que se presentan cuando un modelo tecnológico no es explotado adecuadamente por el modelo organizativo prevalente. Es lo que podemos llamar una crisis de paradigmas.
Este es el caso actual. En el fondo estamos transitando dos paradigmas. Uno tecnológico que nos ha impactado con artefactos, dispositivos y sistemas tecnológicos que conllevan un modelo de explotación muy de vanguardia y trascendencia en comportamientos sociales. Las nuevas tecnologías nos anticipan una sociedad distinta, no necesariamente mejor pero distinta y es una realidad que tenemos que aceptar.
Este paradigma tecnológico requiere de un modelo organizativo-institucional distinto del que hemos estado acostumbrados hasta ahora. El mismo conlleva nuevas organizaciones en lo público y en lo privado. Nuevas organizaciones que a su vez se construyen sobre modelos de gestión y modelos de trabajo novedosos dado que suponen comportamientos también novedosos. En este cambio de paradigma, no conseguiremos superar los desajustes estructurales que estamos enfrentado a menos que evolucionemos nuestro modelo organizativo-institucional.
Estilos de liderazgo, esquemas de comunicación, estructuras de gestión y control, competencias organizativas e individuales, procesos de aprendizaje, etc. Aspectos que al igual que en el paradigma tecnológico requieren de una revolución para alinearlos a nuevo escenario de tecnologías. Innovación es la palabra clave en este cambio. Y es la única palabra que debería estar en la mente de los dirigentes a nivel del país, de las instituciones y de las empresas. La verdadera crisis es de innovación.
Creatividad y comodidad. O innovación de la nada.
Recientemente hemos leido y escuchado comentarios provenientes de los entes reguladores de la UE y de las agencias de calificación sobre la productividad de los países que están enfrentando problemas con los raitings de sus deudas púbicas. Algunos, en situación bastante comprometida y otros, entre los que se encuentra España, en los que se vislumbran nubarrones de cómo gestionar esta situación.
Sus problemas de fondo no radican en la situación de sus deudas, sus economías están estancadas, entre otras cosas, debido a la falta de adaptación a los nuevos escenarios mundiales. Las economías que están en mayor peligro se caracterizan por enfrentar desajustes estructurales en sus modelos económicos. Sistemas de innovación débiles, sector emprendedor sub-valorado y sectores que mueven el PIB muy centrados en servicios públicos y por ende un aparato de estado muy grande. En el caso de España, este sector representa cerca del 50%.
La historia ha demostrado que los países más dinámicos han sido aquellos que han impulsado procesos de desarrollo basados en economías en las que el peso del sector privado ha motorizado los cambios de ciclos económicos. En la fase expansiva, libertad económica y emprendimiento propician el consumo y por ende el crecimiento del PIB, en la fase de contracción, aquellos que toman la senda del gasto público para mantener el PIB en niveles aceptables terminan por caer en un círculo vicioso que conduce a desajustes estructurales.
Este fenomeno lo estamos viviendo en varios de los países de la zona euro y en particular en España. Su economía se encuentra muy afectada por una debilidad estructural de su sistema económico muy centrado en lo público. Este sector necesita dinamizarse pero sobre todo dinamizar sectores innovadores. Es una apuesta clara por un modelo de emprendimiento creativo tanto público como privado en el que el peso de la producción de conocimiento y su puesta en valor a través de la innovación es el único ingrediente que puede sacar a estos países de su crisis estructural.
Por supuesto, nuestras empresas se adaptan y se ajustan al contexto en el que viven. Con excepciones de aquellas que se internacionalizan y su dinámica la marcan los mercados en los que se encuentran, el resto entra en una dinámica de adaptación diferente.
Para resistir en mercados globales necesitamos ser creativos e innovadores con una oferta de valor diferencial frente a la competencia. Esto supone procesos de creatividad e innovación continua. De otra manera sucumbiremos en el mediano o largo plazo. Las que no se enfrentan a estos escenario tienden a la comodidad y buscan externalidades que expliquen su situación. La gran mayoría de esta clase de empresas esperan que el gobierno dicte medidas para paliar sus crisis internas. Ej. más gasto público para mover la economía. Una solución cómoda que a la larga tiene poco efecto.
La situación es entonces clara. O tomamos la senda difícil de la creatividad y la innovación continua o esperamos a que la crisis pase y asumimos la postura comoda de esperar a que la innovación surja de la nada. ¿¿¿O lo dejamos a la Suerte???
Tecnologías y Países Emergentes. Redibujando el mapa del conocimiento
Todo parece al revés, o así parece para los que vivimos en el hemisferio norte y nos hemos acostumbrado a ver las cosas de una cierta manera. En uno de mis post anteriores hacía referencia a cómo se está posicionando en los últimos años el eje del conocimiento en el mundo. Estamos experimentando un desplazamiento de este eje del atlántico al pacífico. Numerosos estudios recientes concluyen que los procesos de innovación, con excepciones, están siendo más intensos en Asia que en Europa y América.
Technology Review de este mes destaca este fenómeno (http://www.technologyreview.es). “La década 2010-2020 será la de los países emergentes no solo porque serán los motores del crecimiento, sino también porque traerán innovaciones rompedoras”. El repunte de los países emergentes viene dado no solo por su crecimiento económico, debido al incremento de una clase media consumidora, sino sobre todo por su aparición en el escenario de la innovación. Los países del cono asiático están siendo más innovadores y esto es debido a que se han conjugado una serie de factores que están permitiendo este repunte.
No perdamos de vista que en la historia de nuestra civilización, los primeros grandes descubrimientos y avances en la ciencia vinieron de la mano del lejano oriente. Para ellos, en occidente solo habían bárbaros y gente poco civilizada. Una cultura muy creativa que había estado dormida y dominada por muchos siglos ha comenzado a emerger en los últimos 40 años y amenaza con transformar radicalmente el equilibro de poderes.
En esta edición de Technology Review se destacan y comentan los logros en materia económica y tecnológica de los últimos años. El informe: TR10: Tecnologías emergentes 2011 resalta una clara correlación entre países emergentes y tecnologías emergentes.
La celebre frase: “está despertando el dragón”, pareciese que es ya una realidad y asistimos a un fenómeno de clusterización que está creando el ambiente necesario para que la creatividad de esta región se ponga en valor y se transforme en innovación. Son procesos y ciclos largos, ya estudiados sistemáticamente por Nikolái Kondrátiev (1892-1938) (http://bit.ly/mkHypQ) y Joseph Alois Schumpeter (1883-1959) (http://bit.ly/cwgIoP), y que inexorablemente se continúan cumpliendo. Un buen resumen de sus teorías se pueden conseguir en: http://bit.ly/r1dBAt
Pareciese que tanto culturas, regiones, países y empresas necesitan dormir un rato para luego despertarse con energías para protagonizar un nuevo ciclo de expansión creativa.
Innovación y Pensamiento Lateral
La creatividad como fuente de innovación, es fácil decirlo pero difícil implementarlo. Los casos de éxito son muchos, están documentados y los utilizamos como referencia en las escuelas de negocios, conferencias, curso y talleres sobre el tema. Sin embargo, es difícil encontrar la receta para lograr detonar este proceso.
Think Quarterly edición 2 (2011) es un especial sobre “Innovación” (http://bit.ly/qBdDa7) que me ha parecido muy interesante por el enfoque que se le da al proceso de innovación y el rol que juega la creatividad en él.
Un lugar común entre la cantidad de casos comentados es que “La innovación no sale de la nada” es un proceso de múltiples asociaciones que nos permite ir construyendo una idea para convertirla en una innovación. Se alimenta de nuestra creatividad y se alimenta de la creatividad de otros. Inconscientemente o conscientemente aplicamos una de las técnicas mas exitosa en los procesos de creatividad y de innovación: El pensamiento lateral (“Lateral Thinking”). “El pensamiento lateral es una forma específica de organizar los procesos de pensamiento, que busca una solución mediante estrategias o algoritmos no ortodoxos, que normalmente serían ignorados por el pensamiento lógico”. La técnica del absurdo, la técnica de la asociación de ideas, la técnica de la complementareidad son derivadas de ésta. Se trata de romper un patrón rígido y buscar ideas no ortodoxas a partir de esta exploración.
La personas creativas han internalizado estos procesos de pensamiento y los explotan para generar continuamente ideas. Un cómico es el más claro ejemplo. Sus ocurrencias creativas siempre salen de la asociación de palabras, situaciones y estereotipos.
Muchas organizaciones cultivan poco los ambientes en los que este tipo de competencias se utilice y mucho menos invierten en que se desarrolle. La búsqueda de la eficiencia basada en la estandarización, la homologación y la homogeneización de procesos de trabajo normalmente atenta contra la creatividad.
“La fuente de todo conocimiento viene de los demás” (Eduard Punset). Cultivemos la interacción social en nuestras organizaciones y obtendremos ideas creativas e innovaciones productivas.





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