Archivo etiqueta social business
De los “social media” a los “social business”.
Por ICA2 - Activando el Conocimiento - 2012/02/10
Por Carlos Merino
@Merinnovacion
La cresta de la ola en tendencias trae consigo a los “social media” como exponentes de modernidad utilizados recurrentemente en los discursos y conferencias de los denominados “gurús tecnológicos”, muchas veces simples aventajados en el contexto de “early adopters”, cuyo propósito general, a priori, es la creación de factores ambientales que promuevan el tránsito de estas aplicaciones “del estado gaseoso al sólido”.
El propio avance del conocimiento explosiona en virtud de “chispas de valor” que permiten el contraste de utilidad de un determinado recurso. En el caso de los “social media” las tecnologías asociadas a las redes, el conocido perfil del “prosumer” acuñado por Toffler, las funcionalidades de intersección de perfiles y contactos, etc., ponen de manifiesto la existencia de una realidad disponible de instrumentos que, en una primera etapa, sobrevuelan el escenario de los usuarios, causando curiosidad, creando formas etéreas de utilización e interpretación, sin un claro aterrizaje en los sistemas de trabajo de individuos y organizaciones.
El conocimiento de estas funcionalidades, su imitación “creativa”, su focalización hacia marcos de utilización concretos con atisbo de retornos hace que se condense la materia gaseosa en determinados planteamientos relativos a la evolución de los esquemas de gestión del conocimiento, ya sea en los ejes de creación, desarrollo o gestión, situaciones en las que ya se comienza a ver lo tangible, lo sólido.
Muchos nos encontramos aquí, con algo que “transciende”, que parece haberse estructurado en un conjunto de usos sobre los que avanza el proceso de condensación (ver el conocido recurso “social media landscape” en FredCavazza.net) llegando un momento donde se genera la última capa, la del “social business”.
En este sentido, este “social business” se posiciona en el contexto de desarrollo, principalmente oportunista, en el que se trata de buscar o crear negocios basándose en los retornos que producen estos “social media”. Aquí se encuentran muchos visionarios, muchos promotores, y algunos “non profit” de los cuales un subconjunto comienzan a dejar de serlo (si lo fueron alguna vez) para los que la etiqueta “social media” ha sido un nuevo escaparate o anzuelo para hacer negocios.
Por tanto se está ante una realidad que parece haberse sesgado hacia un plano no del todo correcto, es decir, de propiedad común, de todos, para insertarse en una serie de proyecciones donde muchas apuntan a una cuota, un royaltie, una comisión, etc., tergiversándose la idea original, o ¿es que confundimos la percepción con la idea? Sin lugar a dudas lo que sí está ocurriendo en que la parametrización de soluciones de “social media” para los entornos corporativos es una de las líneas de mayor desarrollo en consultoría funcional y tecnológica, poniendo en liza áreas de negocio en las empresas dedicadas al “social business”, llegando la figura de los community managers a ser una piedra angular de las campañas de comunicación, promoción y comercialización.
La I+D comprometida socialmente
Por ICA2 - Activando el Conocimiento - 2012/01/25
Por Itziar Lopez De Uralde
Las empresas emanan la filosofía de negocio de sus fundadores. Esta afirmación resulta claramente el enfoque de actuación de algunas empresas de base tecnológica que desde sus orígenes han asumido el compromiso social como un eje inherente al proyecto empresarial, tanto por la orientación de su oferta, como por el destino de parte de sus beneficios anuales.
El fenómeno emprendedor no suele contar con este tipo de perfiles si nos referimos a la donación o uso de fondos en lo social, dado que en las primeras fases de creación de nuevas empresas uno de los principales factores de fracaso se asocia a la falta de financiación, lo que supone una complicada situación económica en la que no suelen entrar capítulos de inversión distintos a los directamente vinculados con el negocio. No obstante, algunos de los proyectos emprendedores más reconocidos apuestan por esta aproximación emprendedora, podríamos denominarla “social business”, donde la misión de la empresa se adentra en otros retos y valores, como es el solventar determinados problemas sociales.
Se trata de proyectos cuyo objetivo va más allá del beneficio económico, su objetivo es contribuir al desarrollo social de los más necesitados a través de la innovación.
A veces resulta difícil diferenciar entre las actuaciones de una ONG y de una empresa social. La principal diferencia radica en que la ONG ofrece soluciones aportando, puntualmente, un mayor número de recursos a una zona necesitada, mientras que una empresa social innova y crea metodologías que satisfacen o cubren dicha necesidad.
Recientemente, la revista Forber publicó el listado de las treinta empresas sociales con mayor impacto en el mundo. Los proyectos recogen un amplio abanico de iniciativas innovadoras que atienden a diferentes aspectos sociales, tales como acabar con el fracaso escolar a través del “reclutamiento” de los mejores licenciados de prestigiosas universidades que durante dos años imparten clases en zonas deprimidas; el evitar la muerte de bebes prematuros en zonas donde los hospitales no disponen de incubadoras mediante la fabricación de sacos térmicos; la elaboración de material escolar utilizando como materia prima determinados residuos o el acceso a la luz de forma económica en zonas sin suministro eléctrico gracias a la producción de lámparas portátiles alimentadas por energía solar.
Todos ellos son empresas y proyectos innovadores y creativos. Emprendedores que decidieron dedicar su vocación empresarial a paliar determinados problemas sociales.
